Inteligencia EspiritualCinco razones por las que amo la Inteligencia Espiritual

enero 22, 2019by Arlette Almanzar0

A lo largo de mi experiencia de vida, he aprendido a amar la Inteligencia Espiritual (IES) desde la perspectiva de la cosmovisión espiritual bíblica en la que he forjado mi mente al estudiarla cada mañana. No porque sea religiosa, sino por lo que me ha inspirado al entender la condición existencial del hombre aquí en la tierra, desde que nace hasta más allá, cuando dejamos esta vida.

Comencé a amar la Inteligencia Espiritual cuando nadie pudo responderme qué hacía en esta tierra; cuando sentía que no valía nada como persona, como mujer, usada, rechazada y abandonada; cuando no tenía identidad ni una autoestima saludable, como tantas mujeres se sienten hoy en día.

Con la Inteligencia Espiritual conocí mi verdadero rol que, como mujer, tengo en la tierra, por lo que he enumerado cinco razones simples que quiero que tú también conozcas y ames:

1. Es innata en el ser humano, no la tienen los animales:

Es la más prioritaria de todas las inteligencias, e innata en el ser humano. Es la que nos hace conscientes de conectar con el Ser Supremo, Mente Infinita o Dios. Es la que nos guía a una vida con sentido y propósito. Propósito que nos permite enfrentar situaciones con la perspectiva de darle sentido a nuestra existencia y luchar por lo que queremos, cambiando las circunstancias a nuestro favor.

2. Nos motiva a dejar un legado:

Nos lleva a responder a la pregunta: ¿qué quiero dejar cuando no esté ya en este mundo? Nos guía a una vida con sentido y propósito. Propósito que nos permite dejar un legado mientras estemos en la tierra. Hacer de lo que amamos la mejor experiencia para vivir, y gozarnos al regalar lo que amamos hacer.

3. Nos prepara para la eternidad:

La Inteligencia Emocional nos hace diferentes a los animales y, a diferencia de la Inteligencia Emocional –la cual nos hace conscientes del proceso de adaptarnos, manejar nuestras emociones y las de los demás, y de cómo debemos comportarnos–, la IES nos hace conscientes de si queremos vivir en la eternidad del cielo o del infierno.  Para los que no creen en el infierno, los que creemos no perdemos nada en el creer en el cielo, pero, si hay infierno, el que no creyó perderá más que los que creemos en el cielo.

4. Nos da pautas para elegir pareja:

Otro de los grandes beneficios de la IES es que nos da pautas a tener en cuenta acerca de la importancia de elegir la pareja que nos habrá de acompañar en esta tierra, y con quien habremos de traer hijos al mundo. Cuando elegimos una pareja, si la elección es correcta viviremos en el cielo; si no fue la correcta, será el mismo infierno.

5. La mujer es recibidora por naturaleza, el hombre dador:

Nos enseña que somos cámara del hombre, para recibir un nuevo ser que habrá de transformar el mundo, a través de nuestra sabiduría o ignorancia. Como mujeres, somos la mejor estrategia del Creador para ayudar y complementar al hombre; ser su ayuda idónea y su corona.

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Arlette Almanzar

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